LO HA DICHO: PAUL BOCUSE

"No puedes olvidar los buenos ingredientes. Si no hay buenos ingredientes, no hay cocina" Paul Bocuse

Nochevieja y las 12 uvas


Durante mucho años, en España se ha considerado que aquel que no se tome las 12 uvas con las campanadas de medianoche del 31 de diciembre, tendrá mala suerte durante todo el año siguiente. Es una tradición que, a pesar de que la mayoría de los españoles la siguen, muchos no saben de dónde viene realmente.

En la Nochevieja de 1895 ya aparece una referencia escrita sobre las doce uvas, en esta fecha fue el Presidente del Consejo de Ministros quien despidió el año 1895 con uvas y champán. 

Pero el origen de la tradición de comer las uvas tiene un precedente: un bando municipal del alcalde de Madrid, José Abascal y Carredano, de diciembre de 1882, por el que se imponía una cuota de 1 duro (cinco pesetas) a todos los que quisieran salir a recibir a los Reyes Magos.

Esta tradición servía para ridiculizar a algunos forasteros que llegaban esos días y a quienes se les hacía creer que había que ir a buscar a los Reyes Magos la madrugada del 5 de enero; se utilizaba, además, para beber y hacer cuanto ruido se quisiera. Con este bando José Abascal privó a los madrileños de la posibilidad de disfrutar de un día de fiesta en donde se permitiese casi todo. Esto, junto a la costumbre de las familias acomodadas de tomar uvas y champán en la cena de Nochevieja, provocó que un grupo de madrileños decidieran, tal vez como protesta o como mofa de la tradición burguesa de comer uvas y champán, acudir a la Puerta del Sol a tomar las uvas al son de las campanadas. Estos son los antecedentes que dieron lugar a esta costumbre.

La prensa madrileña ya comentaba en enero de 1897: "Es costumbre madrileña comer doce uvas al dar las doce horas en el reloj que separa el año saliente del entrante". Al año siguiente la prensa animaba a esta tradición con un artículo titulado "Las Uvas milagrosas".

La tradición marca tomar las doce uvas a los pies del reloj de la Puerta del Sol, pero esta tradición provocó tanto interés que ya en 1903 las uvas también se comían en Tenerife y no será hasta años después que se extienda a todo el territorio nacional.

La prensa de 1907 se quejaba de que esta tradición, supuestamente importada por los aristócratas de Francia o Alemania, se arraigara tanto en la sociedad y que la clase más baja la hubiera adoptado cuando en sus primeros años se burlaba de ella.

En 1909, agricultores levantinos de Almería, Murcia y Alicante, encontrándose en ese año con excedente de uva y con objeto de sacar al mercado la producción, lograron popularizar la costumbre y darle el impulso definitivo que, desde entonces, acabaría por convertirla en consolidada tradición.

Televisión Española terminó por cultivar en todos el arraigo de la tradición, retransmitiendo por primera vez la fiesta en 1962.

No hay comentarios :

Publicar un comentario